Es un pueblito francamente pequeño (no creo que tenga más de 30 casas). Hay allí unos miniapartamentos (en plan 20 metros cuadrados) con su cocinica, su baño y su cama. Como está casi a pie de playa la verdad es que es muy cómodo.
Básicamente hemos hecho vida de playa. Yo pensaba que no aguantaría tanto tiempo sobre una toalla (por mi aversión a la arena y eso) pero ha sido francamente divertido.
El agua, cristalina. La arena, perfecta, nada de artificial. El sol, normal.
Hemos jugado a palas un montón y el sábado y domingo estuvieron Peter y Nuria con nosotros.
El resto de semana, descansando y listo.
Aquí os pongo alguna foto.



